EN LA
EUROPA DEL SIGLO XXI
INMIGRACIÓN:
LEGALIDAD E INTEGRACIÓN
en valencià
INMIGRACIÓN: LEGALIDAD E INTEGRACIÓN EN UNA SOCIEDAD
DE DERECHOS Y DEBERES
España se ha convertido en país de acogida. Ha pasado de
tener una población extranjera residente en 1985 de 241.971 personas a tener 1.317.542 a
finales del año 2002. La entrada de inmigrantes se ha acelerado en los últimos años
como consecuencia de nuestro gran desarrollo económico y el mayor deterioro de los
países de procedencia de estos inmigrantes.
Hemos de ser conscientes de que somos frontera sur de Europa,
puerta de entrada en la Unión Europea y puente natural entre ésta e Iberoamérica por
los lazos históricos y culturales que nos unen a ella; y también de que nuestro país
ofrece muchas posibilidades de desarrollo y promoción personal y laboral. Como, asimismo,
hemos de ser conscientes de que los inmigrantes que vienen a vivir con nosotros
contribuyen a que nuestro país siga creciendo e incrementando su prosperidad. Son ya
cerca de 900.0000 los extranjeros afiliados a la Seguridad Social, dos veces y media más
que hace dos años.
La dimensión que ha alcanzado el fenómeno
inmigratorio y sus perspectivas de futuro hacen indispensable ordenarlo con una política
de Estado, alejada de demagogias e instrumentalizaciones partidistas, y asentada en el
diálogo social, institucional y político, así como en una actuación responsable,
basada en los principios de lealtad institucional, cooperación, colaboración,
coordinación y participación, que prevenga la ordenación de este fenómeno a medio y
largo plazo.
Las competencias que inciden desde muy diversos
ámbitos en la inmigración, se encuentran hoy repartidas entre diferentes ámbitos
administrativos nacionales (Corporaciones Locales, Comunidades Autónomas, Administración
General del Estado) y el ámbito internacional (Unión Europea), por lo que la situación
coordinada entre ellos debe ser una parte esencial de la política migratoria para su
adecuado tratamiento.
De igual manera, la capacidad de acoger a personas
con necesidades económicas por parte de los
países desarrollados no es ilimitada, por lo que es necesario ajustar su llegada a esas
capacidades. El desbordamiento masivo de las mismas impide una respuesta adecuada a las
necesidades de las personas que llegan.
La existencia de redes organizadas y de personas que se aprovechan de las necesidades
que tienen las personas que emigran, constituye, sin duda, un factor perturbador de la
adecuada ordenación de los flujos
migratorios, que atenta contra la vida y la dignidad de los mismos, y cuya lucha y
erradicación debe ser, sin duda, una prioridad para el conjunto de los países receptores
de emigración.
La posición del Partido Popular ha sido siempre
favorable al establecimiento de una política de inmigración basada en el control de los
flujos de personas a Europa y a España; la ordenación legal de los mismos; su
adaptación a nuestra capacidad de acogida; la lucha contra la inmigración ilegal, el
tráfico de seres humanos y la explotación
personal y laboral de los inmigrantes; la colaboración y cooperación institucional a
nivel nacional e internacional; la
vinculación de las políticas de inmigración a las de cooperación al desarrollo, y la
actuación conjunta en el ámbito de la Unión Europea.
Frente a ella, otros grupos políticos apostaron por
una opción favorable a facilitar papeles para todos los que querían venir, que llevó a
la definición de un marco normativo que impedía la expulsión de inmigrantes ilegales de
nuestro territorio y propiciaba su regularización automática por la mera permanencia ilegal en nuestro territorio.
El Partido Popular, consciente de que el fenómeno de
la inmigración ha pasado a se parte de la realidad social española actual y tener
características similares a las que se producen en el resto de los países de la Unión
Europea, considera imprescindible ordenar el mismo conforme a los siguientes principios:
1.
Política
Europea Común
La política migratoria española debe
enmarcarse en la política migratoria común europea y en los principios en que ésta se
inspira, derivados de los compromisos fijados en las Cumbres de Tampere, Laeken y, muy
especialmente, Sevilla.
2.
Ordenación de flujos migratorios
Debe
basarse en los siguientes tres ejes:
a)
Inmigración Legal
Nos manifestamos a favor de una inmigración legal,
que acceda a nuestro país a través de vías legales y con sus permisos en regla.
Queremos facilitar que las personas que cumplan con los requisitos que establecen los
ordenamientos europeos lleguen a nuestro país con los permisos en regla, y evitar que puedan hacerlo más fácilmente sin
ellos y de manera ilegal.
b)
Capacidad de Acogida
La adecuada ordenación de los flujos
migratorios a nuestro país debe basarse en el pleno respeto a la legislación vigente, y
adaptarse a la capacidad de acogida de que dispongamos para poder atender adecuadamente a
los mismos.
Nuestra
capacidad de acogida no es ilimitada, por lo que deberá ajustarse a la posibilidad que
tengamos de ofrecer trabajo a los inmigrantes de manera que puedan desarrollarse personal
y profesionalmente e integrarse en nuestra sociedad.
c)
Repatriaciones
Al objeto de dar cumplimiento a los principios
anteriores es necesario ser muy riguroso con nuestra política de repatriaciones de tal
forma que aquellas personas que tratan de llegar a España de forma ilegal sepan que se va
a proceder a su repatriación con absoluta seguridad.
3.
Lucha contra
la inmigración ilegal
Objetivo prioritario de nuestra política de
inmigración, y complementario a la apuesta por una inmigración legal, es también la
lucha contra la inmigración ilegal, el tráfico de seres humanos y la explotación
personal y profesional de los inmigrantes.
El creciente flujo de personas de países
subdesarrollados a los países desarrollados está siendo utilizado por personas y redes
organizadas para explotar económica, personal y sexualmente a los inmigrantes, agrediendo
su dignidad, poniendo en riesgo sus vidas y su integridad física a cambio de obtener una
ventaja personal ilícita.
Es necesario que, a nivel nacional e
internacional, se impulsen iniciativas y esfuerzos que lo impidan y poner coto a aquellos
que se aprovechan de las garantías y
derechos que nuestros sistemas públicos reconocen a cualquier persona.
4.
Integración
La integración de los inmigrantes legales
constituye un objetivo central de la política de inmigración en nuestro país.
Por ello,
las Administraciones Públicas, en el ámbito de sus respectivas responsabilidades,
impulsarán, promoverán y coordinarán las actuaciones relativas a facilitar su
inserción social y profesional, su educación y formación, así como garantizarán la
prestación de los servicios sociales y asistenciales necesarios para conseguir dicho
objetivo, sin que ello suponga menoscabo o perjuicio alguno para las percibidas por los
nacionales.
En todo caso, dichas políticas e iniciativas irán dirigidas a facilitar el conocimiento
y la aceptación por parte de los extranjeros residentes legales de nuestras normas de
convivencia, nuestro sistema legal y constitucional y nuestro régimen de derechos y
obligaciones, sin que el obligado respeto a sus identidades culturales pueda poner en
cuestión lo anterior, ni la asunción de menores derechos y obligaciones que para los
nacionales, especialmente en el reconocimiento de los derechos y la igualdad de las
mujeres.
5.
Cooperación
al Desarrollo
La existencia de grandes desequilibrios
económicos entre distintas zonas del mundo, constituye, sin duda, una de las principales
causas de la explosión migratoria de los últimos años. El desarrollo de estas
áreas geográficas constituye también una vía efectiva para poder ordenar los flujos
migratorios y frenar la presión hacia nuestros países.
Consideramos necesario vincular de manera directa las políticas de cooperación y ayuda
al desarrollo a las políticas de inmigración, tanto a nivel nacional como a nivel
europeo.
6.
Diálogo
social
La inmigración es un fenómeno cuya dimensión afecta al conjunto de la sociedad, lo que
exige una actuación responsable de los agentes económicos y sociales, las organizaciones
no gubernamentales, las asociaciones de inmigrantes, los medios de comunicación, que
pueden y deben contribuir a favorecer la
inmigración legal y a transmitir una imagen real de nuestra capacidad de acogida.
Por eso,
expresamos nuestro convencimiento de que el diálogo social y la colaboración de los
agentes y organizaciones sociales en el desarrollo de las políticas migratorias y de
integración social de los inmigrantes es un instrumento adecuado para que, en el
tratamiento de esta cuestión, no prendan las posturas demagógicas, xenófobas y
racistas.
7.
Igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres
Queremos subrayar
la importancia de este principio en
materia de atención a inmigrantes, por el hecho de que una parte de ellos provienen de
países en los que la mujer ocupa una posición de desventaja en relación con los
derechos que son reconocidos a los hombres. En España los derechos de hombres y mujeres
son los mismos y debemos asegurarnos de que siga siendo así, incluso para quienes
provienen de otras culturas, religiones o costumbres.
8.
Protección a perseguidos
España debe mantener los compromisos
internacionalmente asumidos, especialmente la Convención de Ginebra, y participar
activamente en la política europea de asilo. Hemos de impulsar la cooperación entre
Administraciones Públicas para que, en el ámbito de sus respectivas competencias, se
mejore el sistema de ayuda, acogida e integración de los refugiados, facilitando los
medios y espacios físicos necesarios para llevarlo a cabo.
Nuestras
propuestas:
Los principios enunciados deben plasmarse en acciones que han
de desarrollar las Administraciones Públicas, en el marco de una política común
compartida.
Favorecer la inmigración legal
-
Favoreceremos la inmigración legal a nuestro país mediante:
·
La simplificación de los
procedimientos administrativos para favorecer la
tramitación y la obtención más ágil de los permisos necesarios para la llegada y
estancia en España.
·
La eliminación de la documentación
innecesaria que ya obre en poder de la Administración.
·
La concreción de plazos de tramitación.
·
La supresión de la duplicidad existente en
la tramitación de la documentación necesaria para trabajar y residir en España,
evitando que los que hayan obtenido el visado, tengan que reiterar trámites en el
interior del territorio español.
Todo ello, con el fin de que las personas que accedan a nuestro
territorio lo hagan ya con sus papeles en regla, no estén en situación de precariedad o
inseguridad jurídica y puedan integrarse y desenvolverse plenamente en nuestra sociedad
desde el primer momento.
-
Eliminaremos la obligatoriedad de la tarjeta de residencia para nacionales del
Espacio Económico Europeo.
-
Completaremos la Red de Oficinas de Extranjeros.
-
Mejoraremos los recursos técnicos y humanos de nuestras representaciones
consulares, especialmente en los países con los que existe mayor presión migratoria.
Ordenación de flujos migratorios
-
Nuestra capacidad de acoger a estas
personas para facilitar su integración y su desarrollo social, personal y profesional no
es ilimitada, por lo que el trabajo y la capacidad de absorber a estos trabajadores se
configura como un elemento esencial de ordenación.
Con este fin,
suscribimos la necesidad de contar con un procedimiento de contratación de trabajadores
extranjeros ágil y flexible, que tome en cuenta las distintas vías establecidas para
este fin en la legislación vigente, y que garantice la consulta al mercado nacional de
empleo, la contratación de trabajadores en el país de origen, y la materialización de
la contratación por los empresarios en tiempo y forma. Para ello:
-
Abriremos las posibilidades de contratación individual o colectiva de trabajadores extranjeros, siempre que el mercado
nacional de empleo no pueda atender estas demandas.
-
Agilizaremos la tramitación de estas ofertas para favorecer su gestión y la
disposición del trabajador en tiempo y forma a la demanda efectuada.
-
Garantizaremos el cumplimiento de las condiciones legales del mercado de trabajo y la legislación laboral y combatiremos
la explotación laboral de estas personas.
-
Flexibilizaremos la gestión de esas ofertas a nivel nacional en razón de los
sectores económicos y provincias donde se vayan produciendo.
-
Otorgaremos valor de permiso de trabajo a los visados para garantizar la llegada legal a nuestro territorio de estos
trabajadores para permitir su incorporación plena a la Seguridad Social y el disfrute de
derechos sociales, asistenciales, etc.
-
Reforzaremos la actuación de la autoridad laboral y de su Inspección de Trabajo,
colocando entre sus objetivos prioritarios la persecución y sanción de la
explotación laboral y los abusos sobre los trabajadores
extranjeros en nuestro país, de manera sostenida.
Lucha contra la inmigración ilegal
-
Lucharemos contra la inmigración ilegal, la explotación y el tráfico de
seres humanos, impulsando, a nivel europeo y nacional,
una adecuada tipificación y endurecimiento de las penas ante aquellas situaciones que,
individual o colectivamente, se realicen para explotar y sacar ventaja ilícita de la
situación de necesidad en la que se
encuentran estas personas, muy especialmente cuando se ponga en grave riesgo su vida o
integridad física.
-
Reforzaremos los controles
fronterizos mediante la dotación de los recursos humanos
y técnicos necesarios para ello.
-
Efectuaremos la repatriación inmediata de
aquellos extranjeros que accedan de manera ilegal a nuestro país o se encuentren en él
en tal situación.
-
Mejoraremos las infraestructuras de internamiento necesarias para ordenar esta
política.
-
Impulsaremos los convenios bilaterales de colaboración para la ordenación y el
control de flujos migratorios a nuestro país, así como los multilaterales en el ámbito
de la Unión Europea con estos mismos objetivos hacia Europa.
-
De acuerdo con las líneas de actuación común en el marco de la Unión Europea,
fijaremos el tipo básico penal para culpables de delitos de tráfico ilegal de
personas en penas de prisión de entre 4 y 8 años.
-
Si el propósito es la explotación sexual, la pena será de 5 a 10 años.
-
Si se actúa en el marco de una organización dedicada a esta actividad o se pone
en peligro la vida, la salud o la integridad de las personas, las penas se impondrán en
grado superior.
-
Propondremos sustituir la pena de 6 años en delitos cometidos por extranjeros por
la expulsión decretada, salvo que el Juez
considere justificado el cumplimiento de la pena.
-
Igualmente, impulsaremos la posibilidad de acordar la expulsión una vez cumplidas
las tres cuartas partes de la condena en casos de delitos con penas superiores a 6 años y
siempre que el Juez no se oponga.
-
Incorporaremos a nuestro ordenamiento jurídico la obligación a transportistas de
tener a su cargo a los extranjeros en tránsito cuando no puedan ser enviados al país de
destino.
-
Asimismo, incluiremos el reconocimiento mutuo de decisiones en materia de
expulsión de nacionales de terceros países dictadas por otros Estados miembros de la Unión Europea.
Promover la integración
Las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, en el ámbito de sus competencias, tienen especiales
responsabilidades en cooperar en una eficaz política de integración de los inmigrantes
legales. Estas son las acciones que queremos impulsar para favorecer la
integración.
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Promoveremos la implantación de Centros de Atención Social para
Inmigrantes, para dar respuesta de manera integral a la
población inmigrante. Deben ser además los motores en cada zona de actuación de
coordinación con el tejido social, de reflexión y sensibilización. Cada uno de ellos
contará además con plazas de acogida de emergencia para dar salida a situaciones de
especial necesidad.
-
Crearemos Servicios de Apoyo a los Centros de Atención Social para
inmigrantes para el impulso de los programas de mujer y
empleo, proporcionando asesoramiento y recursos ante situaciones que necesiten de
actuaciones especializadas de inserción socio laboral o violencia doméstica.
-
Potenciaremos o incorporaremos, donde no los haya, los Servicios de
Mediación Social Intercultural para la atención social
a inmigrantes legales al objeto de favorecer su integración, sensibilizar a la población
en esta materia y ejercer tareas de coordinación de recursos sociales públicos y
privados.
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Potenciaremos el Observatorio Permanente de
la Inmigración para que analice en todo momento la evolución, características y
particularidades de la población inmigrante en cada Comunidad Autónoma.
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La promoción de la mujer inmigrante como
agente de integración y pieza clave de la cohesión familiar es otra línea de acción
que impulsaremos.
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Especial atención prestaremos a los menores inmigrantes no acompañados, reagrupándolos con sus familias en sus países de origen
utilizando mecanismos de colaboración con las autoridades de esos países; y mientras
esta reagrupación se produce los atenderemos de acuerdo a su condición de menor
ofreciéndoles apoyo y formación.
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Consideramos la educación como el instrumento básico de integración de la
población inmigrante. Por ello la integración escolar de los menores, así como la
formación de jóvenes y adultos, están específicamente contemplados en las propuestas
del Partido Popular.
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En materia de empleo desarrollaremos
proyectos formativos dentro de las funciones propias del INEM al objetivo de facilitar la
integración en el mercado de trabajo de los inmigrantes legales en España así como su
desarrollo profesional en función de la demanda de trabajo existente.
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Desde las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos en que gobierne el Partido Popular
seguiremos apoyando a la iniciativa social que
colabora con proyectos de acogida, atención social y educativa, así como en la
formación para la inserción laboral de los inmigrantes. Especial importancia cobrará,
en el marco de sus funciones, el papel y la formación del Voluntariado.
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Impulsaremos programas de codesarrollo,
vinculando nuestra política migratoria a la política de cooperación y de ayuda al desarrollo con diferentes iniciativas,
con el objeto de ayudar a los países de emigración a ir generando actividad productiva.
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