VII.- INMIGRACIÓN: LEGALIDAD E INTEGRACIÓN EN UNA SOCIEDAD DE DERECHOS Y DEBERES

España se ha convertido en país de acogida. Ha pasado de tener una población extranjera residente en 1985 de 241.971 personas a tener 1.317.542 a finales del año 2002. La entrada de inmigrantes se ha acelerado en los últimos años como consecuencia de nuestro gran desarrollo económico y el mayor deterioro de los países de procedencia de estos inmigrantes.

Hemos de ser conscientes de que somos frontera sur de Europa, puerta de entrada en la Unión Europea y puente natural entre ésta e Iberoamérica por los lazos históricos y culturales que nos unen a ella; y también de que nuestro país ofrece muchas posibilidades de desarrollo y promoción personal y laboral. Como, asimismo, hemos de ser conscientes de que los inmigrantes que vienen a vivir con nosotros contribuyen a que nuestro país siga creciendo e incrementando su prosperidad. Son ya cerca de 900.0000 los extranjeros afiliados a la Seguridad Social, dos veces y media más que hace dos años.

La dimensión que ha alcanzado el fenómeno inmigratorio y sus perspectivas de futuro hacen indispensable ordenarlo con una política de Estado, que, en nuestra opinión, debe responder a los siguientes principios:

  1. Política Europea Común
  2. La política migratoria española debe enmarcarse en la política migratoria común europea y en los principios en que ésta se inspira, derivados de los compromisos fijados en las Cumbres de Tampere, Laeken y, muy especialmente, Sevilla.

  3. Ordenación de flujos migratorios

Debe basarse en los siguientes tres ejes:

  1. Inmigración Legal
  2. Nos manifestamos a favor de una inmigración legal, que acceda a nuestro país a través de vías legales y con sus permisos en regla. Queremos facilitar que las personas que cumplan con los requisitos que establecen los ordenamientos europeos lleguen a nuestro país con los permisos en regla, y evitar que puedan hacerlo más fácilmente sin ellos y de manera ilegal.

  3. Capacidad de Acogida
  4. La adecuada ordenación de los flujos migratorios a nuestro país debe basarse en el pleno respeto a la legislación vigente, y adaptarse a la capacidad de acogida de que dispongamos para poder atender adecuadamente a los mismos.

    Nuestra capacidad de acogida no es ilimitada, por lo que deberá ajustarse a la posibilidad que tengamos de ofrecer trabajo a los inmigrantes de manera que puedan desarrollarse personal y profesionalmente e integrarse en nuestra sociedad.

  5. Repatriaciones

Al objeto de dar cumplimiento a los principios anteriores es necesario ser muy riguroso con nuestra política de repatriaciones de tal forma que aquellas personas que tratan de llegar a España de forma ilegal sepan que se va a proceder a su repatriación con absoluta seguridad.

  1. Lucha contra la inmigración ilegal
  2. Objetivo prioritario de nuestra política de inmigración, y complementario a la apuesta por una inmigración legal, es también la lucha contra la inmigración ilegal, el tráfico de seres humanos y la explotación personal y profesional de los inmigrantes.

    El creciente flujo de personas de países subdesarrollados a los países desarrollados está siendo utilizado por personas y redes organizadas para explotar económica, personal y sexualmente a los inmigrantes, agrediendo su dignidad, poniendo en riesgo sus vidas y su integridad física a cambio de obtener una ventaja personal ilícita.

    Es necesario que, a nivel nacional e internacional, se impulsen iniciativas y esfuerzos que lo impidan y poner coto a aquellos que se aprovechan de las garantías y derechos que nuestros sistemas públicos reconocen a cualquier persona.

  3. Integración
  4. La integración de los inmigrantes legales constituye un objetivo central de la política de inmigración en nuestro país.

    Por ello, las Administraciones Públicas, en el ámbito de sus respectivas responsabilidades, impulsarán, promoverán y coordinarán las actuaciones relativas a facilitar su inserción social y profesional, su educación y formación, así como garantizarán la prestación de los servicios sociales y asistenciales necesarios para conseguir dicho objetivo, sin que ello suponga menoscabo o perjuicio alguno para las percibidas por los nacionales.

    En todo caso, dichas políticas e iniciativas irán dirigidas a facilitar el conocimiento y la aceptación por parte de los extranjeros residentes legales de nuestras normas de convivencia, nuestro sistema legal y constitucional y nuestro régimen de derechos y obligaciones, sin que el obligado respeto a sus identidades culturales pueda poner en cuestión lo anterior, ni la asunción de menores derechos y obligaciones que para los nacionales, especialmente en el reconocimiento de los derechos y la igualdad de las mujeres.

  5. Cooperación al Desarrollo
  6. La existencia de grandes desequilibrios económicos entre distintas zonas del mundo, constituye, sin duda, una de las principales causas de la explosión migratoria de los últimos años.

    El desarrollo de estas áreas geográficas constituye también una vía efectiva para poder ordenar los flujos migratorios y frenar la presión hacia nuestros países.

    Consideramos necesario vincular de manera directa las políticas de cooperación y ayuda al desarrollo a las políticas de inmigración, tanto a nivel nacional como a nivel europeo.

  7. Diálogo social
  8. La inmigración es un fenómeno cuya dimensión afecta al conjunto de la sociedad, lo que exige una actuación responsable de los agentes económicos y sociales, las organizaciones no gubernamentales, las asociaciones de inmigrantes, los medios de comunicación, que pueden y deben contribuir a favorecer la inmigración legal y a transmitir una imagen real de nuestra capacidad de acogida.

    Por eso, expresamos nuestro convencimiento de que el diálogo social y la colaboración de los agentes y organizaciones sociales en el desarrollo de las políticas migratorias y de integración social de los inmigrantes es un instrumento adecuado para que, en el tratamiento de esta cuestión, no prendan las posturas demagógicas, xenófobas y racistas.

  9. Igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres
  10. Queremos subrayar la importancia de este principio en materia de atención a inmigrantes, por el hecho de que una parte de ellos provienen de países en los que la mujer ocupa una posición de desventaja en relación con los derechos que son reconocidos a los hombres. En España los derechos de hombres y mujeres son los mismos y debemos asegurarnos de que siga siendo así, incluso para quienes provienen de otras culturas, religiones o costumbres.

  11. Protección a perseguidos

España debe mantener los compromisos internacionalmente asumidos, especialmente la Convención de Ginebra, y participar activamente en la política europea de asilo. Hemos de impulsar la cooperación entre Administraciones Públicas para que, en el ámbito de sus respectivas competencias, se mejore el sistema de ayuda, acogida e integración de los refugiados, facilitando los medios y espacios físicos necesarios para llevarlo a cabo.

Nuestras propuestas:

Los principios enunciados deben plasmarse en acciones que han de desarrollar las Administraciones Públicas, en el marco de una política común compartida.

Las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, en el ámbito de sus competencias, tienen especiales responsabilidad en cooperar en una eficaz política de integración de los inmigrantes legales. Estas son las acciones que queremos impulsar:

  • Proponemos la implantación de Centros de Atención Social para Inmigrantes, para dar respuesta de manera integral a la población inmigrante. Deben ser además los motores en cada zona de actuación de coordinación con el tejido social, de reflexión y sensibilización. Cada uno de ellos contará además con plazas de acogida de emergencia para dar salida a situaciones de especial necesidad.
  • Crearemos Servicios de Apoyo a los Centros de Atención Social para inmigrantes para el impulso de los programas de mujer y empleo, proporcionando asesoramiento y recursos ante situaciones que necesiten de actuaciones especializadas de inserción socio laboral o violencia doméstica.
  • Potenciaremos o incorporaremos, donde no los haya, los Servicios de Mediación Social Intercultural para la atención social a inmigrantes legales al objeto de favorecer su integración, sensibilizar a la población en esta materia y ejercer tareas de coordinación de recursos sociales públicos y privados.
  • Potenciaremos el Observatorio Permanente de la Inmigración para que analice en todo momento la evolución, características y particularidades de la población inmigrante en cada Comunidad Autónoma.
  • La promoción de la mujer inmigrante como agente de integración y pieza clave de la cohesión familiar es otra línea de acción que impulsaremos.
  • Especial atención prestaremos a los menores inmigrantes no acompañados, reagrupándolos con sus familias en sus países de origen, utilizando mecanismos de colaboración con las autoridades de esos países; y mientras esta reagrupación se produce los atenderemos de acuerdo a su condición de menor ofreciéndoles apoyo y formación.
  • Consideramos la educación como el instrumento básico de integración de la población inmigrante. Por ello la integración escolar de los menores, así como la formación de jóvenes y adultos, están específicamente contemplados en las propuestas del Partido Popular.
  • En materia de empleo desarrollaremos proyectos formativos dentro de las funciones propias del INEM al objeto de facilitar la integración en el mercado de trabajo de los inmigrantes legales en España así como su desarrollo profesional en función de la demanda de trabajo existente.
  • Desde las Comunidades Autónomas, Consejos Insulares, Cabildos, Diputaciones y Ayuntamientos en que gobierne el Partido Popular seguiremos apoyando a la iniciativa social que colabora con proyectos de acogida, atención social y educativa, así como en la formación para la inserción laboral de los inmigrantes. Especial importancia cobrará, en el marco de sus funciones, el papel y la formación del Voluntariado.
  • Impulsaremos programas de codesarrollo, vinculando nuestra política migratoria a la política de cooperación y de ayuda al desarrollo con diferentes iniciativas, con el objeto de ayudar a los países de emigración a ir generando actividad productiva.